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Opinión. Miyamoto, príncipes, princesas y fontaneros
XIMO GóMEZ DE MEMBRILLERA 28 MAYO 2012

Que la Fundación Príncipe de Asturias haya tenido a bien otorgar (por fin) al japonés Shigeru Miyamoto uno de los premios que anualmente concede a personalidades destacadas de diferentes ámbitos nos ha llenado de satisfacción a todos los aficionados a los videojuegos. Entre nosotros hace décadas que existe unanimidad en considerarle un autentico genio digno de los más altos elogios, pero el que esto sea en última instancia reconocido por un organismo de prestigio no vinculado al sector del ocio electrónico impregna al gesto de un gran valor simbólico. Los más optimistas pueden llegar a pensar que es una muestra de que las cosas van a cambiar definitivamente en lo referente a la manera en que este mundillo es percibido por las personas ajenas al mismo. Bueno, como gesto es muy importante y el reconocimiento merecidísimo, pero no hay que exagerar. Un análisis más detenido del hecho en sí puede llevar a que nos replanteemos su significado y trascendencia reales.

Es necesario constatar que a Miyamoto le ha sido concedido el Premio Príncipe de Asturias en el apartado de Comunicación y Humanidades. Este galardón se viene otorgando desde 1981 “a la persona, grupo de personas o institución cuya labor creadora o de investigación represente una aportación relevante a la cultura universal en esos campos”. Teniendo esto en cuenta, ¿podemos entender que Miyamoto ha hecho una aportación significativa en alguno de los ámbitos mencionados? Posiblemente. Pero, ¿merece el premio en esta categoría por encima de otras personas (físicas o jurídicas) con vocaciones, trayectorias y perfiles claramente más en consonancia con el espíritu del premio? Sobre esto es lícito tener serias dudas. Desde su creación, el premio de Comunicación y Humanidades ha sido concedido a periodistas, grupos de comunicación, filósofos, ensayistas, comunidades científicas, centros de educación e incluso al motor de búsqueda de Google. ¿Y cómo encaja Miyamoto en este elenco? Yo os voy a decir cómo: con un buen calzador.

Porque, más que como comunicador o humanista, por lo que realmente siempre ha destacado Miyamoto, por lo que es ampliamente conocido y reconocido a nivel mundial y por lo que pasará a la posteridad, es por su faceta creativa. Él es el padre de los fontaneros más famosos del mundo, Mario y Luigi, de las Princesas Zelda y Peach y del valiente y bondadoso Link, por citar algunas de sus creaciones más célebres. Y su mérito no estriba tan solo en idear fantasticos personajes que han llegado a convertirse en verdaderos iconos; además, ha sabido integrarlos en una serie de juegos que por su originalidad, composición y, sobretodo, capacidad para abstraernos y emocionarnos, pueden ser considerados sin ningún atisbo de duda como autenticas obras de arte. De todo esto podemos extraer dos conclusiones lógicas: la primera, que Shigeru Miyamoto es un gran artista, y la segunda, que, como tal, una vez decididos a honrar su labor y su trayectoria, el premio procedente era el Príncipe de Asturias de las Artes.

Luis García Berlanga, Eduardo Chillida, Monserrat Caballé, Plácido Domingo, Fernando Fernán Gómez, Santiago Calatrava, Woody Allen, Paco de Lucia, Tamara Rojo, Pedro Almodóvar, Bob Dylan… Todos ellos tienen en común, por un lado, el haber destacado como grandes artistas y, por otro, el haber sido galardonados con el Príncipe de Asturias de las Artes. Sería absurdo poner en duda la gran aportación que cada uno de ellos ha hecho en su correspondiente área, pero, ¿no es acaso proporcionalmente mayor la contribución de Miyamoto al mundo de los videojuegos? La respuesta debe ser un sí rotundo, aunque solo sea por tratarse de una rama del arte muchísimo más joven y con muchos menos referentes. Entonces, ¿por qué no concederle el premio en este apartado también a él? Pues, sencillamente, porque la mayoría de la gente sigue siendo reticente a considerar la creación de videojuegos como un arte (al menos, como uno de primera categoría). De esto la Fundación es muy consciente, por lo que se ha anticipado a la polémica que la concesión de tal premio hubiera generado en algunos sectores y ha distinguido a Miyamoto sin mojarse demasiado.

Resulta curiosa dicha reticencia. Cuando se inicia un debate entre personas razonables sobre la cuestión de si los videojuegos son un arte equiparable a la literatura, la música o el cine, suele ocurrir lo mismo. Al principio, los que se oponen a tal consideración esbozan sonrisillas condescendientes. “Ya está el rarito de Fulano tratando de justificarse”, parecen pensar. A medida que avanza la discusión pierden esa sonrisa y van mostrando más interés, incluso respeto. A fin de cuentas, les estás explicando muchas cosas que desconocen. Les hablas de elaboradas tramas capaces de hacer pasar a cualquiera por multitud de estados de ánimo, de hermosas bandas sonoras orquestadas, de sofisticados diseños de personajes y escenarios, de grandes actuaciones llevadas a cabo por actores e integradas mediante técnicas de captura de movimientos. Les hablas de estas cosas y otras más difíciles de explicar, como las sensaciones que te producen determinados juegos que ni siquiera tienen argumento pero cuyos elementos se entremezclan de forma genial para conmoverte de igual manera que un cuadro, una escultura o el Circo del Sol. También les explicas que hay mucho subproducto, tal y como ocurre con la literatura, la música o el cine, que hay multitud de géneros y que cada cual tiene sus gustos. Llegados a un punto de la conversación te dan la razón. No en vano estamos entre personas razonables y nuestra argumentación se sustenta en la lógica más apabullante. Sin embargo, pasados los meses vuelves a encontrarte con las mismas personas razonables, vuelve a iniciarse el mismo debate y, sorprendentemente, vuelven las mismas sonrisillas condescendientes. Tal es el arraigo de la reticencia.

El caso es que la actitud del aficionado común no ayuda a remitirla. Muy pocos nos atrevemos a incluir nuestra pasión por los videojuegos en el apartado habilitado al efecto en un curriculum vitae, por ejemplo, y sin embargo no tenemos ningún problema en enumerar otros intereses artísticos. Alardeamos sin tapujos de habernos pasado todo un fin de semana leyendo o escuchando música ante clientes o compañeros de trabajo. Incluso si nos oye un jefe mejor que mejor. ¿Presumimos de la misma forma y ante las mismas personas de haber estado todo un fin de semana jugando con nuestra consola u ordenador? No. La mayoría todavía nos avergonzamos. Nos avergonzamos porque sabemos cuál ha sido la actitud tradicional de la sociedad en general hacia los videojuegos, provocada, entre otras cosas, por un desconocimiento total del entorno y por el sólido vínculo que algunos medios establecieron en su día entre los videojuegos y la violencia o el consumo de drogas. Y si bien las cosas están cambiando, como demuestra la concesión de un premio de semejante magnitud a Miyamoto, aunque sea en una categoría equivocada, las reminiscencias del daño causado en su momento tardarán en desvanecerse por completo. Lo mismo que nuestra vergüenza. Si nosotros mismos como aficionados solo nos atrevemos a equiparar a los videojuegos con la literatura, la música o el cine en corrillos o ambientes controlados, no podemos esperar que instituciones como la Fundación Príncipe de Asturias dispense al que para muchos es el más insigne creativo del mundo del ocio electrónico el merecido tratamiento de artista.

No se trata de victimizar, ojo. Para eso ya está ese estridente núcleo de exaltados que se obceca en negar que en ocasiones las cosas sí se han hecho mal, que quieren ver en cada crítica un ataque, que no quieren ver que algunos aspectos sí deberían ser revisados e incluso controlados, que creen que los videojuegos no son solo un arte sino el arte supremo. Pero aun dejando el fanatismo de lado, no se puede negar que esta industria está en pleno proceso de lavado de imagen y que uno de los motivos no es otro que el perjuicio causado por el nexo establecido en un momento dado entre la violencia (en todas sus facetas) y los videojuegos.

A estas alturas cabría pensar que la cuestión debiera haberse superado hace tiempo, que cualquiera con el suficiente sentido común es consciente de que no hay más violencia en este tipo de ocio que la que podemos encontrar en otras expresiones artísticas, sobre todo en cine y literatura, de que el ataque no fue más que el reflejo en los medios de la reacción de unos padres sorprendidos porque los videojuegos habían dejado de ser cosa de niños. Pero, lamentablemente, esta forma de percibir a los videojuegos sigue muy vigente en la actualidad, tal y como demuestra el hecho de que en la propia acta de concesión del premio se defina textualmente a Miyamoto como un “diseñador de personajes y juegos mundialmente conocidos que se caracteriza por excluir de sus creaciones la violencia”. Como ya habíamos señalado, la Fundación es conocedora del parecer popular y, sabiendo también por donde podrían venir las críticas, ha sentido la necesidad de justificarse con carácter preventivo ensalzando una cualidad de Miyamoto que no es cierta.

Una cosa es no recrearse en la violencia, u omitir sus aspectos más escabrosos, que es por lo que en realidad se caracteriza la obra de Miyamoto, y otra muy distinta es excluirla. Es verdad que en algunas de las últimas creaciones del genio japonés no hay cabida para la violencia, como es el caso de Wii Fit o Wii Music, pero sus obras más emblemáticas no la excluyen en absoluto: en los juegos protagonizados por Mario, el sencillísimo argumento suele girar en torno al secuestro de la Princesa Peach y a la lucha que el tenaz fontanero (solo o en compañía de su hermano Luigi) ha de mantener contra una horda de aberraciones en su afán por rescatarla; y algo muy similar ocurre en las aventuras de la Princesa Zelda y el heroico Link, aquí con el añadido de que el malo de turno siempre pretende conquistar el mundo y sumirlo en el caos y las tinieblas y de que Link le combate armado hasta los dientes con un variado y letal arsenal. Cualquiera que haya jugado a estas aventuras sabe que la cosa no es para tanto. Nunca se ve una sola gota de sangre, el planteamiento y el desarrollo son siempre muy simpáticos (especialmente en el caso de Mario) y no hay lugar para el relativismo moral que tanto preocupa a algunos, pues siempre queda muy claro que los malos son muy malos y los buenos, muy buenos. Nadie duda de que sean juegos aptos para el consumo infantil. En realidad, la Fundación Príncipe de Asturias no tenía ninguna necesidad de fundamentar su decisión en una falsedad, siendo a todas luces el único motivo para ello el acallar de antemano las voces de los retrógrados y de aquellos cuyas opiniones no debieran ser tenidas en cuenta por estar formadas sin la información necesaria para poder considerarse pertinentes.

Así pues, podemos concluir que el reconocimiento al trabajo de Miyamoto, por la forma, tiene una importancia menor que la que en principio pudiésemos haber anticipado. Es motivo de mucha alegría y tal vez sirva para acelerar el proceso que culminará inevitablemente en la definitiva consagración de los videojuegos como expresión artística de pleno derecho. Llegará el día en que la gente pasee por calles, plazas y avenidas nombradas en honor a grandes creadores de juegos e incluso a sus personajes, en que sus obras sean estudiadas y analizadas en colegios y facultades de historia del arte. De momento, empero, parece evidente que a Mario, Zelda y compañía todavía les falta un largo trecho que recorrer, obstáculos que sortear y resistencias que vencer. Estamos seguros de que se las apañarán. Como siempre.

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Hay 83 comentarios
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    Juan Linde - El 28 de mayo de 2012 a las 15:08
    #1

    Santiago Calatrava compartiendo un premio con Miyamoto hubiese sido EL TERROR.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 15:24
    #2

    Jajaja. A Calatrava si que se lo tenían que haber dado en comunicación y humanidades.

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 16:11
    #3

    Yo no coincido con mi partner. Los jugadores somos unos tíos llorones, que necesitamos que nuestra mama y nuestros amigos de la guardería nos den palmaditas por jugar a jueguicos. ¿Por qué? Pues por eso, porque somos unos niños llorones. Si fueramos ONVRES no necesitaríamos palmadas en la espalda y se nos tomaría por gente seria, por ONVRES de verdad. 
    Quizás no esté de más reflexionar el motivo de que le den un premio y le den otro pero… 
    Y sí, Calatrava es el MAL.
     

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 16:16
    #4

    No creo que se trate de que seamos unos llorones, al menos no la mayoría. Simplemente, todavía no llevamos el asunto con la debida normalidad, eso es todo.  Pero está claro que hay un reducto de llorones que arman mucho ruido, como ya comento en el artículo. No creo que nos representen.

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    Jorge Candela - El 28 de mayo de 2012 a las 17:09
    #5

    Yo me cago en todos los estirados que determinan qué es arte y qué no es arte. Hay artistas como Gunther von Hagens que desolla cuerpos humanos para exponerlos y tiene reconocimiento mundial, hay una performance de un hombre pegándose un tiro o disparando a otra persona, no me acuerdo bien y tampoco hay duda de que es arte, tenemos el famoso cuadro blanco sobre fondo blanco de Kasimir Malevich. Hay un artista que ha pintado cuadros lanzando botes de pintura al flujo de aire que genera el motor a reacción de un avión para "manchar" los lienzos y valen una pasta, claro hay que pagar la gasolina del Boing 747.

    Me descojo cuando en ferias de arte, hacen la típica cámara oculta poniendo un dibujo hecho por un profano (a veces niños) y preguntan a críticos artísiticos sobre el mencionado cuadro. Impagable oir la cantidad de sandeces que salen por esas bocas.

    Dudo mucho que Velázquez o Goya hubieran considerado a Kandinsky o a Picasso artistas. Otra gilipollez más es negar el rango de arte a todo lo que refleje o produzca violencia, ¿qué pasa entonces con los cuadros de Caravaggio, "David y Goliat" o "El Sacrificio de Isaac" o este otro que tenemos en la entrada de la Catedral de Valencia?

    En fin, que el arte al fin y al cabo es todo aquello que te produzca sensaciones y estímulos. Esta definición es tan abierta que hasta cabría como arte las luces rojas y verdes de las pruebas del oculista.

    Y como no hay una única, clara y concreta definición de lo que es arte, pues hay tantas interpretaciones como personas en el planeta. A mi no me cabe duda que los videojuegos son otra forma de expresión artística, pero que como en el cine o la música, no todo puede ser considerado como arte. No creo que las películas pornográficas o los cánticos de los monjes budistas tengan tal categoría. Sin embargo, ¿qué es Shadow of the Colossus, ICO o Journey?

    Ricardo, no sé si seremos unos llorones, pero para conseguir el reconocimiento de lo que uno cree justo hay que reivindicarlo a pesar de que pueda dar esa imagen.

  • Joni Antequera - El 28 de mayo de 2012 a las 17:14
    #6

    Completamente de acuerdo… me ha recordado a lo que pasa en muchos ayuntamientos con el concepto de "Música", que sólo se puede aplicar a las bandas y charangas de pueblo, cosa que se refleja en concesiones de espacios de ensayo y actuación completamente gratis, así como subvenciones y otras ayudas para que se queden inconscientes a cazayazos y absentas en las fiestas populares de turno, todo por el prejuicio que lleva arrastrando ya décadas la música moderna, ese que se creó en los ochenta con la movida (repleta de niños de papá por cierto) y se remató en los noventa con los muertos en las carreteras del levante español por culpa de la ruta de un conocido pescado, porque claro, si ya lo que haces además es electrónica, no es que no seas un artista… es que eres casi un alborotador delincuente que merece unos azotes.

    Pues eso, que bravo al post.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 17:32
    #7

    Estoy de acuerdo en que no todo lo que surge en el seno de una rama artística puede ser considerado arte. Para hacer arte hace falta ser artista, no simplemente pretender serlo. Sin embargo, creo que hay veces en las que el concepto es más importante que el trabajo en si (lo digo por lo de blanco sobre fondo blanco) y es aquí donde surgiran los dabates más interesantes.
    Tambien coincido en que se puede hablar de los entresijos de la industria sin llorar. No creo que haya autocompasión en el artículo. En todo caso, hay autocrítica que pretende ser constructiva.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 17:38
    #8

    Bueno, Joni, es que tu eres un alborotador y un delincuente… XD. Pero tienes razón, los prejuicios no son patrimonio exclusivo de ningún arte. La diferencia es que en los videojuegos esto se suele aplicar a todo el arte y no solo a algunos estilos. Tambien está claro que no todo videojuego puede ser considerado arte, ni se pretende…

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 17:59
    #9

    Amigo Jorge decir que los videojuegos son arte y poner ICO, Shadow of the  Colossus y Journey como ejemplo es ETA, pero la ETA de antes la que mataba muy fuerte. En temas de arte habría mucho que discutir pero… ¿de verdad ese es el debate que queremos? Que Velazquez le daría un chungo si viera lo de Malevich está claro, ¿qué quieres decir con eso? Una obviedad, ¿un mensaje que no alcanzo a entender? Por favor no nos metamos a hablar de arte contemporaneo que creo que ninguno en la sala es experto. 
    Otro asunto es que nadie en su sano juicio dice que el arte está "limpio" de violencia.
    PD: ¡Qué cuadro más feo tenéis en Valencia! ¿De quién es? 

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 18:05
    #10

    Vamos a ver… Si Journey no es una obra de arte ya me dirás que es! 

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 18:07
    #11

    Ricardo, estás mu loco tío…

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 18:14
    #12

    Ximo, Journey es una obra de arte y lo son los otros dos videojuegos citados. Pero citar concretamente esos tres indica que se está apuntando en la dirección incorrecta. 

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    Jorge Candela - El 28 de mayo de 2012 a las 18:20
    #13

    Pues a mi esos ejemplos de videojuegos son los más parecidos a lo que se puede llegar a entender por arte en los videojuegos, ¿qué ejemplos pondrías tú si tuvieras que defender que los videojuegos son otra expresión artística?

    Con mi anterior entrada lo que quería dejar claro, que veo que no lo he logrado, es que el concepto de arte es tan abstracto que ni los propios integrantes del gremio lo tienen claro. No pretendía decir qué es arte y qué no es arte porque poca formación tengo al respecto.

    Ximo, completamente de acuerdo con que muchas veces es más importante el concepto que la propia obra en sí. No es que estuviera diciendo que no considero arte el cuadro de Malevich, sino que a simple vista un profano lo ve ahora y piensa que es una broma, en su momento fue rompedor.

    El artículo gira completamente sobre si los videojuegos son arte o no, sino ¿por qué Ximo cuestiona que el premio haya sido de comunicación y no de arte?

    El cuadro es de José Vergara y se titula "Martirio de San Erasmo".

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    Jesús - El 28 de mayo de 2012 a las 18:35
    #14

    Los videojuegos no son Arte porque son un compendio de varias disciplinas distintas. ¿Qué parte de un videojuego puede ser considerada Arte? ¿La historia que narran? Eso es Literatura. ¿La forma de narrar visualmente esa historia? Eso es Cine. ¿La banda sonora? Eso es Música. ¿Los gráficos? Eso es "Pintura" o Fotografía. ¿El código interno programado? Eso no sé qué es, pero desde luego sé que no es Arte. ¿El compendio de todo ello? Eso es un batiburrillo tan abstracto que no sé cómo alguien puede tener siquiera la paciencia de comentarlo.
    Decir que Shadow of the Colossus o Superbrothers Sword & Sworcery son Arte porque son "bonitos" es una tontería. Para mí Arte es la banda sonora de Journey, sin ir más lejos. Pero no el JUEGO en sí.
    El problema es que el silogismo que se usa es más bien falaz: la Música/Cine/Literatura son Artes -> la Música/Cine/Literatura son productos de Ocio -> los Videojuegos son productos de Ocio -> los Videojuegos son Arte.
    Absurdo.

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 18:35
    #15

    Madre mía que pintores más chungos tenéis en Valencia. Pero dice la Wiki que fundó la Real Academia de Bellas Artes de san Fernando así que bien.
    Volviendo al tema. Pues yo citaría cientos de juegos.  Justamente citas los que tienen pretensión de ser más "profundos", de ir más allá. Si los videojuegos  son arte, lo son por su lenguaje propio, no por sus pretensiones de trascencer. Tan arte es una escultura románica como una escultura de Miguel Ángel y en videojuegos es lo mismo. Cuando hablamos de juegos no tenemos que irnos a juegos que tengan mensaje filosófico o religioso. Valen juegos superficiales que solamente están hechos para divertir. Es como si para defender que el cine es arte dijeras solamente películas como Stalker de Tarkovski. No sé si me explico. 

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 18:39
    #16

    Hombre, el artículo no va exactamente de eso. Yo creo a pies juntillas que se trata de arte. En el texto, si te fijas, lo doy por hecho. De lo que va es de por que creo que no se lo han dado en la categoría que tocaba.
    Ricardo, no entiendo que una vez alcanzado el conseso en cuanto a que un juego determinado es una obra de arte, hables de que la dirección es incorrecta. ¿Cual sería la correcta? 

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    Juan Linde - El 28 de mayo de 2012 a las 18:51
    #17

    Aunque no la comparto, me parece bastante interesante la opinión de Jesús. Pero esa disección podría hacerse con el cine, entendiéndolo como un milkshake muy rico de varias artes y no lo veo así. A veces el todo no es igual a la suma de las partes.
     

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 19:04
    #18

    Jesus, es tu razonamiento lo que es falaz. Según tus propias palabras, el cine tampoco sería arte por ser exactamente lo que tu dices que son los videojuegos, un batiburrillo de literatura, musica, fotografia… No he leido que nadie haya dicho nada tan simple como que un juego es arte por ser bonito tampoco, otra falacia. Y ese silogismo que dices que empleo está solo en tu cabeza, no se puede desprender de la lectura del texto.  La RAE define arte como "manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recuros plásticos, ligüisticos o sonoros". Si no te encajan los videojuegos en esta definición, pon una queja ante la RAE.  

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 19:12
    #19

    Yo no concuerdo con Jesús. Usando su argumento, el cine no es arte porque es un guión (literatura), imagen (fotografía) y sonido (música). Un compendio de cosas diferentes no puede ser arte. ¿Pero qué argumente es ese? ¡A las espadas!

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 19:13
    #20

    Creo que el debate de si es arte va más alla de la definición de la RAE, ¡ojo cuidao!

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    Jesús - El 28 de mayo de 2012 a las 19:19
    #21

    El Cine no se puede diseccionar tanto. Es simple imagen en movimiento y tiene unos códigos internos muy fuertes y cohesionados para lograr su cometido. No necesita una historia ni una música ni nada de todo eso para definirse a sí mismo y expresar una visión o idea. Los Videojuegos sí, y además necesitan a un jugador que valide la visión o idea que quiera expresar un desarrollador. Si un jugador no juega, no hay visión ni idea que valga. Y no, no es lo mismo que decir que un libro necesita ser leído y una película vista porque en esos casos el contenido siempre es el mismo y no se modifica nunca. Una película va a ser siempre la misma la vea un tío en Nueva York o en Taiwan. Un videojuego no. 
    -
    Siento decirlo, pero que un videojuego tenga componentes artísticos no lo convierte en Arte. 

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    Jorge Candela - El 28 de mayo de 2012 a las 19:21
    #22

    ¿Dónde se ponen las quejas ante la RAE? ¿Qué quiere decir desinteresado dentro de la definición de arte? Desde bien antiguo que los artistas cobran por sus obras.
    Jesús, pruébalo con otra argumentación porque comparto la misma idea de mis compañeros, tiras por tierra el arte de los videojuegos poniendo como ejemplo el cine, que viene a ser lo mismo que un videojuego pero sin poder interactuar.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 19:21
    #23

    No se yo si va mucho más allá. Yo añadiría alguna cosilla, pero la definición es bastante buena. Para lo que hay cancha es para el tema del buen y el mal arte.

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    Jesús - El 28 de mayo de 2012 a las 19:21
    #24

    Bueno, no. No lo siento. Es lo que hay xD

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 19:24
    #25

    Es cierto lo que dices que un videojuego necesita interactuar y eso lo diferencia de la literatura y el cine. Pero eso no lo aleja ni lo acerca al arte. El cine claro que tiene su lenguaje pero también lo tiene el videojuego que también puede sobrevivir sin música o sin historia, por ejemplo.
    No entiendo el argumento de que como el videojuego se puede diseccionar en artes no es arte y como el cine no se puede (aunque en realidad sí se puede) sí que es arte. Es todo muy raro, raro :S

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 19:27
    #26

    Y lo de la RAE no nos vale porque si atendemos a su uso, arte es casi todo. Y es un término que ha cambiado mucho con el tiempo y es un tema a reflexionar. No es suficiente con tirar de uan definición. 

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 19:29
    #27

    No estoy de acuerdo con que los videojuegos necesiten historia, musica, etc. mas de lo que lo necesita el cine. Y todas las expresiones artisticas sin excepción necesitan validación por parte de terceros. Pregunta a los artistas si no. Tu mismo te respondes para luego decir que no vale en determinados artes por que el contenido es el mismo. ¿Y que? ¿No requiere validación? Además, el contenido de los videojuegos tambien es siempre el mismo. Dentro del videojuego hay lo que hay, lo que cambia es lo que cada un experimenta. Uy, que curioso, justo como en literatura, cine, pintura, escultura, arquitectura…

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    Jesús - El 28 de mayo de 2012 a las 19:31
    #28

    Disecciónalo todo. ¿Qué es el Cine en su forma más primigenia? Imagen en movimiento. ¿Qué es un Videojuego en su forma más primigenia? ¿Código en C#? ¿Miyamoto dibujando un fontanero en una servilleta? ¿Cosas que se mueven en una pantalla con un mando? Y yo no digo que algo no sea Arte porque se pueda diseccionar. Digo que no es válido decir que un videojuego es Arte porque alguna de sus disecciones sean componentes artísticos.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 19:32
    #29

    La definición es buena. Pero más importante, es necesaria. Puede ser que haya cambiado y que cambie en el futuro, y puede ser susceptible de matización. Si algo encaja en esa definición será arte. Y luego habrá que ver si es de calidad o un truñaco.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 19:35
    #30

    Otra vez, un razonamiento raro raro. Según eso, uno no podría crear una obra de arte en un ordenador (me refiero a una pintura), porque en su forma primigenía es codigo. Estamos discutiendo por el gusto de discutir, ¿verdad?

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 19:35
    #31

    Am, si lo que dices es que: "no es válido decir que un videojuego es Arte porque alguna de sus disecciones sean componentes artísticos" como acabas de comentar. Estoy totalmente de acuerdo contigo y te malinterpreté. Ese argumento de calificar al videojuego de arte porque está hecho de disciplinas artísticas es ETA. Si los videojuegos son arte, no es precisamente por eso. El propio lenguaje del medio es la mejor defensa del propio medio, aunqeu tradicionalmente se haya intentado comparar con otros socialmente aceptados de una forma muy triste. 

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    Jose Gallego - El 28 de mayo de 2012 a las 19:36
    #32

    Los videojuegos son cojonudos.

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    Juan Linde - El 28 de mayo de 2012 a las 19:37
    #33

    Ricardo, mucho debate sobre arte pero luego es fan de Los Vengadores. Y eso te desacredita como ser humano, animal, ser vivo e incluso mero trozo de carne. JARL.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 19:38
    #34

    Y nadie dice que los videojuegos sean arte porque "alguna de sus disecciones sean componentes artísticos". En eso, de hecho, estamos de acuerdo. Los videojuegos son arte por si mismos, porque todos sus componentes conforman obras con la capacidad de conmover.

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    Jesús - El 28 de mayo de 2012 a las 19:39
    #35

    Ximo, una escultura no cambia de forma según la experimenta el espectador, igual que los colores de un cuadro no se cambian por arte de magia. La escultura y el cuadro siguen siendo los mismos. Que el espectador los interprete de una manera o de otra son cosas totalmente distintas. En cambio un videojuego sí puede cambiar dependiendo de cómo lo juegue una persona u otra.
    -
    Pero vamos, es igual. Yo pienso que no son Arte y vosotros que sí. Y así a lo largo de todo el planeta. En cambio no recuerdo haber discutido nunca si el Cine o la Pintura son Arte o no. Los Videojuegos son lo que son, mecanismos de entretenimiento. Que nos gusten mucho y los consideremos obras de arte no los convierte en Arte. Qué le vamos a hacer.

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    Jose Gallego - El 28 de mayo de 2012 a las 19:43
    #36

    Que algo sea un mecanismo de entretenimiento no lo exime de ser arte. Son cosas independientes.

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    Jesús - El 28 de mayo de 2012 a las 19:44
    #37

    Y por favor, hay muchas cosas que tienen la capacidad de conmover, pero eso no las convierte en Arte.

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 19:46
    #38

    A mí me conmueve Los vengadores :D  

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    Jesús - El 28 de mayo de 2012 a las 19:53
    #39

    No sabría decirle. Soy el único habitante del país que aún no la ha visto.

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 19:54
    #40

    Estoy de acuerdo con Jesús en lo de que no deberíamos preocuparnos de si es arte o no. Deberíamos disfrutar y dejar de poner putas etiquetas. ¿Si lo llamamos arte ya nos sentimos más integrados en la sociedad o qué? Aunque tengo que matizar lo que dice sobre la pintura. Claro que se ha discutido si la pintura es arte o no es arte. Lo que pasa que fue un debate que se dio hace siglos y que ya ha sido superado. ¿Merece la pena? Pues depende en que contextos quizás, pero tampoco hay que ir con el orgullo de soy jugador de videojuegos como si eso nos hiciera especiales. 

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 19:57
    #41

    Joder, que manera mas guay de reducir al absurdo. Repito, el contenido de los juegos tampoco cambia. Aun hablando de multiples finales o cosas así, el contenido sigue siendo el mismo. Hay lo que hay. Otra cosa es que no todos lo vean todo. Como tampoco ves todo lo que integra un edificio (y no hablo de las tuberias o las escaleras, ojo) y la arquitectura es un arte.

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 20:00
    #42

    Lo de que arquitectura es un arte lo dices porque no has visitado un edificio de Calatrava, ¿no? 
    Citar a Calatrava varias veces en los comentarios de un artículo de videojuegos, logro desbloqueado. 

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    Jose Gallego - El 28 de mayo de 2012 a las 20:01
    #43

    Lo de dejarse de etiquetas me parece lo más sensato que se ha dicho por aquí.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 20:01
    #44

    Y hacer el favor de no meterse con los Vengadores. 

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 20:04
    #45

    Vivo en Valencia City, cuna del Calatravismo. Es imposible ver todo lo que integran sus edificios. El ser humano no está preparado.

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    Maiguelon - El 28 de mayo de 2012 a las 21:14
    #46

    Yo resumiría mi argumento simplemente con una frase " el arte de los videojuegos"
     
    Con lo que estoy totalmente de acuerdo con el artículo de opinión, enhorabuena a la página y al redactor.
     
     Según la RAE en su primera acepción, dice que
    ARTE 1. amb. Virtud, disposición y habilidad para hacer algo.
     
    No me queda ninguna duda que los videojuegos son un arte (tengo más dudas en quién ganaría una batalla de artistas si Miyamoto o Kojima), como arte disfruto de ello, como con una buena película, un buen libro o una buena melodía.
     
    Ahora os tendo que decir que el mejor arte es mamarte

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 21:20
    #47

    Jajaja. Suscribo todo lo que dices. Verdades como puños, ¡si señor!

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    Ricardo Lázaro - El 28 de mayo de 2012 a las 22:01
    #48

    Comparar a Miyamoto con Kojima, es como comparar a Dios con los gitanos. Dios Miyamoto no quiere saber nada de Marc Lender. 

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 22:25
    #49

    Yepaaaaa, radical! Abstengámonos de cometarios xenofobos, porfaplis!

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 22:25
    #50

    Como te oiga Marc Lenders…

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    Jose Gallego - El 28 de mayo de 2012 a las 22:48
    #51

    Miyamoto es infinitamente más importante que Kojima, pero me siento mucho más cercano al segundo. Y a sus obsesiones. Digamos un fuerte NO al agravio comparativo, por favor XD.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 28 de mayo de 2012 a las 23:31
    #52

    Pero si es que Kojima la ha partido tambien y mucho, joder. Habrá peña que no quiera saber nada de Miyamoto por el tono de sus juegos y Kojima también ha hecho mucho por nosotros. Me parece lógico que haya quien los compare.

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    Jorge Candela - El 29 de mayo de 2012 a las 0:00
    #53

    Podríamos seguir discutiendo qué es arte, pero como dije hace mil años, es tan abstracto que caben infinitas interpretaciones. Decir que el cine, la escultura, la pintura o literatura son arte porque son invariables es otra simpleza, ¿qué pasa entonces con el teatro, la danza o la música en las que cada interpretación son únicas?

    Arte es el que tienen los gitanos por el simple hecho de nacer con duende.

    Amo a Dios con toda mí fuerza y el me ama a mí como a su hijo verdadero. Por eso sé que tengo razón. Los Vengadores son una prueba de que cuanto más no significa mejor.

    P.D.: Viva GH, osea, Gran Hermano!

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    Maiguelon - El 29 de mayo de 2012 a las 0:15
    #54

    Esa misma comparación que menta el señor Pacontraria, fué la primera impresión que me dio al leer sus comentarios vs  los demás de la sala XD

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    Maiguelon - El 29 de mayo de 2012 a las 0:19
    #55

    La batalla Mijamoto Kojima por cierto ha de ser tipo Tekken o Soul Calibur, sin duda otras dos obras de arte del género de lucha

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 29 de mayo de 2012 a las 0:31
    #56

    Oye Jorge, se te ha pasado la hora de la pastilla.
    P.D.: "ósea" lleva acento

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 29 de mayo de 2012 a las 0:42
    #57

    Buf, comparar tekken con soul calibur. Te estas probando, amigo Miguel…

  • Marce Cardona Senti - El 29 de mayo de 2012 a las 12:40
    #58

    Algunos historiadores del arte aluden al hecho de que los videojuegos son una disciplina que no alcanza la categoría de arte porque sus “obras maestras” no son evidentemente historiografiables. Es decir, son únicamente verdaderamente disfrutables únicamente durante un periodo determinado fuera del cual se pierde ese carácter de atemporalidad ajeno a las modas o tendencias que cualquier obra de arte -de arte perteneciente a las disciplinas “clásicas”, se entiende- debería conservar –según ellos- a través del cual es capaz de seguir transmitiendo y comunicando emociones humanas más allá de la época o generación a la que pertenecen sus autores y usuarios con la misma fuerza y el mismo valor que originalmente fueron creados sin variar un ápice el formato original, lo cual le otorga a la obra de arte su carácter único e intransferible.
    Después de este glorioso párrafo de presentación, y empezando a hablar en cristiano, esto es, que un jugador medio de 15-20 años que se enchufe el Tekken o el Mario Bros, así, sin anestesia, sin conservantes ni colorantes en el formato en el que originalmente fue parido, muy probablemente se muera del asco y prefiera inmediatamente “actualizarlo” a la versión de consola en servicio, o directamente cambiar de juego (y de consola). Y si el ejemplo lo trasladamos a un usuario treintañero, las expectativas de disfrutar de un juego de hace 15 o 20 años suelen ir ligadas al ejercicio de nostalgia que supone recordar lo bien que lo pasábamos jugando a aquello sin mucha más expectativa.
    Esta circunstancias no ocurre en otras disciplinas, en las que, por ejemplo, entrar en la capilla Sixtina y mirar al techo te supone un cúmulo de experiencias tan abrumadoras muy equiparables a las que que podría sentir un señor romano que entrase en el mismo sitio hace cinco siglos. O, también por ejemplo, llegar a casa y que te apetezca ver Terminator. No Terminator 2, 3, 3D, 4, la precuela, o versus predator, no… Te apetece ver la primera de Terminator, te la pones, y la vuelves a gozar como una perra de principio a fin. O ver una peli de los hermanos Marx o de Chaplin que seguramente será igual de buena o mejor que cualquier comedia de hoy y tan disfrutable por cualquier aficionado medio de hoy y de siempre y sin necesidad de colorearla, añadirle sonido dolby surround o de hacer una nueva versión adaptada a los medios actuales porque, según ellos, las verdaderas obras de arte se disfrutan para siempre y siempre sin alterar, con el modo, formato o técnica con el que el autor lo concibió para que el interlocutor de turno disfrute de la obra en cuestión sin variar las intenciones de su autor.
    Está claro que todo esto se explica desde un prisma muy general y que siempre habrá ciertos frikis que guarden como oro en paño sus consolas de hace 20 años para poder seguir disfrutando de sus juegos de entonces y que se las arreglen consiguiendo “nuevos” juegos para estas plataformas en mercados muy específicos, de segunda mano o a través de emuladores. Pero esta situación no deja de ser un fenómeno muy anecdótico, incluso marginal, si comparándolo con el proceder habitual de la mayoría de usuarios. Y trasladando esta situación a otra disciplina artística, cualquier aficionado a la música puede ir ahora mismo al corte inglés y comprarse un disco de los Beatles de hace 50 años y gozar de esa obra, y ajustada a la plataforma de turno según época (vinilo en su día, CD después, o incluso comprarla en mp3 sin salir de tu casa hoy). Y es precisamente esta circunstancia la que hace a los videojuegos diferente, cuanto menos, frente a las artes tradicionales. Las obras históricas se tienen en buena consideración, pero no son disfrutables en la misma medida.
    Pero lo cierto es que para mí los videojuegos, pese a su fugacidad, son capaces de comunicar emociones, de generar historias, personajes, paisajes… en definitiva una estética a la altura de cualquier otro arte, aunque es cierto que los argumentos dan algunos historiadores (no todos, hay muchos que piensan que indudablemente los videojuegos sí que son una disciplina artística) me hacen dudar. De hecho, yo este año juego habitualmente al NBA 2k12 y con todo lo acojonante que me parece, sé que cuando acabe este año lo empaquetaré y no lo volveré a abrir en mi vida. Es una obra de arte? Pues hoy sí, y dentro de 10, posiblemente lo sea el 2k22…¿?… En cambio, este año también ví The Artist -las comparaciones entre cine y arte son bastante recurrentes por su proximidad en el tiempo y por su dependencia tecnológica, aunque es cierto que en cine, como en cualquier otro arte, hay obras que envejecen bastante peor que otras-, y sé que dentro de 10 años la podre volver a ver TAL CUAL y que será igualmente disfrutable.
    En resumen; que para algunos las obras de arte lo son, entre otras cosas, por su carácter de “obra acabada”, única, intransferible y original, y únicamente en las disciplinas donde se da un cierto número de obras de arte -porque no todo el cine, la pintura, escultura, etc… lo es-pueden ser catalogadas como tal. Y en cuanto a lo de Miyamoto… pues yo puestos a darle un príncipe de Asturias se lo habría dado de las Artes, que creo que se ajusta más a la actividad que desempeña. Polémica siempre iba a haber, porque si  bien es cierto que su premio habría alterado a los talibanes del arte, con el premio de comunicación pues los que se alteran son los periodistas discrepantes igualmente talibanes.
    Me despido, perdón por el tocho, y ánimo a quien se lo lea, juas, juas…

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 29 de mayo de 2012 a las 13:19
    #59

    Pues a mi tu tocho me ha encantado. Es una cuestión a considerar la que planteas y tendré que dedicarle algo de tiempo porque es nueva para mí. Pero así, a bote pronto, y aun a riesgo de precipitarme, te puedo decir que lo que propones es el reflejo de una visión de alguien no demasiado aficionado a los videojuegos. No hablo de tí, ojo (aunque nos conocemos ;-) ), sino de los que promulgan esa teoría. Parece que consideran exclusivamente los aspectos tecnológicos. Los videojuegos tienen particularidades únicas (como cada arte) y la que apuntas (esa "fugacidad", si la comparamos con otros artes) puede ser una de ellas. De todas formas, los videojuegos son recien nacidos incluso comparados con el cine. Opino que todavía es pronto para afirmar que son fugaces de forma tan rotunda. Con cada movimiento artístico, dentro de cada arte, se ha producido una ruptura con todo lo anterior. Esa obsolescencia inicial la superan solo las grandes obras, y con los videojuegos ocurre lo mismo. Hoy en día se pueden adquirir los grandes clásicos en plataformas digitales como Wii Ware (y no lo hacen solo los frikis), y te aseguro que se siguen vendiendo, bien porque los compran nostalgicos, bien porque se quieren revivir experiencias, bien porque jugadores noveles quieren saber de que hablamos cuando nos acordamos de aquellos títulos. Como ocurre con el cine (empleo tu ejemplo). Creo que los grandes títulos son tambien atemporales y que se seguiran jugando dentro de muchos años. Pero claro, también como pasa con el cine, solo lo harán los grandes aficionados. Tu eres cinéfilo y te gusta revisitar grandes clásicos, pero sabes que a muchos jovenes de hoy en día les horrorizan las pelis en blanco y negro y las mudas. Conozco muchas personas a las que les gusta el cine pero que pasaron de The Artist por ser muda y en blanco y negro. Bueno, ellos se la pierden. Con los videojuegos ocurre igual: hay gente a la que no gustan los juegos de corte retro (lo que es The Artist al cine) y otros que están por encima de esas cosas; los más aficionados revisitan y los aficionadillos no (otra vez, como ocurre en el cine), pero esto los sesudos maestros de la historia del arte aun no lo han percibido. Como digo, hace falta tiempo. Por supuesto que se hacen remakes, pero eso pasa con el cine tambien, porque mucha gente no soporta el cine en blanco y negro y menos gente aun soporta el mudo. ¡Parece que a medida que escribía me he ido posicionando! 

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    Jesús - El 29 de mayo de 2012 a las 15:16
    #60

    Compruebo cabizbajo que seguís inmersos en la justificación de que los Videojuegos son un Arte poniendo continuamente como ejemplo la plasticidad y lo visual del medio. Por cierto, Jorge, tú mismo lo has dicho: "interpretación". Jeje.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 29 de mayo de 2012 a las 17:42
    #61

    Pues si levantases la cabeza y leyeses a lo mejor te llevabas una sorpresita… XD 

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    BrainCrysis - El 29 de mayo de 2012 a las 19:27
    #62

    Alguien de los aquí presentes es artista?

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 29 de mayo de 2012 a las 19:38
    #63

    Hombre, ha quedado demostrado que más de uno está hecho un artista, sí…

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    BrainCrysis - El 29 de mayo de 2012 a las 19:48
    #64

    xDDD me refiero a uno de verdad, sin ánimo de ofender ni de parecer prepotente xDDD

  • Marce Cardona Senti - El 29 de mayo de 2012 a las 20:07
    #65

    No hace falta, ni mucho menos ser aficionado ni profundamente conocedor de un arte para catalogarlo como tal ni para que así sea considerado. Yo conozco poco de teatro, muy poco sobre ópera y prácticamente nada acerca de danza y no tengo ninguna duda de que son artes porque, además de los factores típicos necesarios para catalogar una disciplina como arte y en los que parece que estamos de acuerdo, sé que hay unas cuantas obras maestras que van a estar ahí para siempre. “La vida es sueño” se sigue interpretando y la gente aficionada, aunque yo sea poco afín al medio la sigue disfrutando tal cual salió de la pluma de Calderón, palabra por palabra.
    Tampoco se trata de que por el hecho de ser aficionado o afín a algo, que haya que defender su superestatus por encima de todo. Me parece un error que no conduce a nada. En cuanto a los historiadores, pues supongo que habrá de todo, los habrá hasta aficionados a los videojuegos pero que no estén de acuerdo en considerarlos formas de arte (si que sé de una catedrática de 50 y tantos, no jugadora, que sí que los considera). Volviendo a los ejemplos paralelos, yo soy muy aficionado a ver partidos de baloncesto y de fútbol. Y si te coges la definición tipo RAE, no es descabellado, y seguro que algún lumbreras ya lo hace con todas sus consecuencias, en considerarlos como formas de arte, por aquello que existe un autor con una virtud determinada para desarrollar una actividad mediante una técnica o pericia y un público de recibe y procesa esa actividad, la evalúa en claves estéticas, desarrolla unas sensaciones y expresa sus emociones al respecto. Pero a mi no se me ocurre catalogar el baloncesto como arte, o más bien, me la pela. Me parece una actividad muy digna, muy entretenida y que me proporciona felicidad y gustito, muchas veces a un nivel muy superior a leer un libro o a ver una película, completamente al margen de cualquier otra consideración.
    Ahora bien, yendo al lío… lo que está claro es que el tema de si los videojuegos son o no son una forma de arte es cuanto menos, discutible. Para empezar, fíjate que su aceptación, o su puesta en duda, solo cabe si se compara con el cine (o con otras también novedosas tampoco aún unánimemente aceptadas como la fotografía o la publicidad), pero no con ninguna de las seis artes tradicionales. Es cierto que en estas seis hubo periodos de ruptura y de transgresión con todo lo anterior, sobre todo con las vanguardias, pero nunca se negó que lo anterior no fuera arte. Las vanguardias reivindicaban una forma de hacer arte diferente o alternativa según su propio camino.
    Pero centrándonos únicamente en la comparación con el cine- y alineándome yo en el equipo de historiadores de corte conservador para darle más chicha al debate- en este caso sí que creo que el cine sí que tiene aun cierta ventaja respecto de los videojuegos en esta consideración y en estos parámetros. Como dije en el post anterior, ambas disciplinas están muy próximas en la historia y además están fuertemente condicionadas por la cuestión tecnológica. Pero el cine en este sentido todavía es más libre. Me refiero a que aun hoy puedes ver un cierto número de películas antiguas que si las juzgas únicamente en función de sus características técnicas te parezcan una chapuza, pero si juzgas la obra en su conjunto, te parezca una buena obra, incluso una obra maestra. En los videojuegos en este aspecto, y no siendo demasiado conocedor del tema me da la sensación de que no es tan fácil juzgar una obra en su totalidad porque su condición técnica es tan abrumadoramente determinante que se traga cualquier otro tipo de consideración.
    Todo esto no deja de ser muy teórico y muy subjetivo también si quieres. Pero tratando, con todo lo difícil que es, de abstraernos de nuestras filias o fobias y tratando de ser un  poco “científico”, buscando un espectro de gente representativo de la gran masa a un nivel de usuario medio y que abarque la mayoría de la población (esto es, quitando ese tipo de gente que solo ve películas en cineclubs subtituladas y en V.O. y quitando también la gente que solo va a ver películas tipo Battleship), creo que el cine todavía va un pasito por delante. Ejemplo concreto que me viene a la cabeza y que conocemos: mi hermano. Podríamos decir que se trata de un usuario medio, (o medio-alto igual, pero a un nivel parecido) en amplias disciplinas. Desde hace años suele ver una película o serie todos los días y desde hace años también suele dedicar también diariamente un rato similar a jugar a videojuegos. Pues bien, en cuanto a las películas, de vez en cuando y por iniciativa propia se pone una película de 60 años de antigüedad, que incluso a veces le pega tan fuerte que inmediatamente la asciende a su top particular, al nivel de sus películas preferidas de siempre, de las de ahora y de las de antes. Eso son OBRAS DE ARTE. En cuanto a los videojuegos… para empezar no juega a videojuegos clásicos, o al menos yo nunca lo he visto. Y si juega, tampoco creo que haya descubierto nada en lo añejo que le haga reconsiderar su top de preferencias a un nivel que el cine sí consigue.
    Hace un rato he leído un mensaje tuyo diciendo que para ti era un placer revisitar el Ocarina of Time en 3D. Pero, incluso tú, siendo usuario avanzado… ¿qué pasaría si lo juegas sin 3D y en su versión original (game cube, creo)?¿A día de hoy sueles jugarlo con regularidad? Y te pregunto con toda la intención por el Ocarina, que aunque tenga nombre de cantante chunga sé que es un título mítico. ¿Pero cuantos juegos de la época –Wii Ware mediante- son igualmente disfrutables hoy?¿Y por qué tipo de usuarios? ¿Hay un número significativo de juegos de entonces que son disfrutables a día de hoy por un tipo de usuario medio? Si así es, ahí está la clave. Pero parece que aún hay que esperar para ver qué pasa.
    Veamos el otro parámetro de comparación – y volviendo a alinearme en el mismo equipo de historiadores -, el factor tiempo. Se suele decir que los videojuegos son una disciplina muy reciente y que necesita tiempo para asentarse y para asimilarse como arte. Pero 30 años en la era de la información y la tecnología es una eternidad. Y además, el cine, a pesar con de su rechazo inicial, con 30 años de vida ya estaba muy considerado como tal y universalmente aceptado por todo tipo de público. Cuando un trabajador llegaba el lunes a su puesto no le era necesario esconder que había ido a ver “Casablanca” o “Lo que el viento se llevó” porque los primeros que iban a verla eran los jefes. Los videojuegos, a pesar de llevar un tiempo considerable, aún no han conseguido deshacerse de ese estigma. Siendo un poco simplistas, los usuarios habituales siguen respondiendo mayormente al estereotipo de varón de entre 15-40 años, o todo aquel que en los 80 fue niño o no había nacido todavía. Sí que es cierto que cada vez hay más juegos destinados a chicas, madres o abuelos, pero todavía no es ni mucho menos algo universal, algo comparable a lo del cine a finales de los ’30.
    Volviendo al tema tecnológico, que creo que indudablemente es más determinante… no quiero meterme en el jardín de las teorías que dicen que la tecnología aliena a la sociedad y deshumaniza  a las masas, y que sin humanidad no hay arte… sería otro debate que ahora mismo no procede. Bastante hay ya con el rollo que estoy metiendo. Pero es muy cierto que a día de hoy en el mundo del arte está mejor considerado –y las galerías de arte que son las que ponen valor a las obras así lo confirman – montar un lienzo sobre un caballete y pintar un paisaje que llegar al mismo sitio con una cámara, apretar un botón, y hacer una foto. Pero yendo a temas prácticos, que es donde quería llegar, y terminando ya… en las escuelas de arte es bastante unánime considerar a los videojuegos como una rama o una parte del diseño industrial, como algo que surge y que se utiliza en un periodo concreto gracias a una tecnología determinada y que desarrolla su función en su periodo de vida útil, y que cuando llega una tecnología superior, inmediatamente es desplazado. Sin olvidar por supuesto, que tienen características comunes a las artes y que por eso y por su indudable interés se estudian en paralelo. El diseñador del seat 600 hizo una obra maestra en su trabajo muy buena para las necesidades de la época. A nadie se le escapa que para crearlo le puso sus grandes dosis de imaginación y creatividad y que su conducción para mucha gente era un placer en los 60. Y seguro que hoy hay quien busca el 600 y se lo quiere comprar a toda costa, y que incluso lo disfruta conduciendo (no lo dudo), pero dale un 600, con la tecnología de entonces, a un usuario medio a ver que pasa… O con los ordenadores Apple, tres cuartos de lo mismo. ¿Obras de arte? Coge cualquier mac y utilízalo en 20 años y verás que tu experiencia y sensaciones no son parecidas.
    Pues por ahí van los tiros. Es posible que los videojuegos estén un pasito por encima de la automoción o el diseño industrial, o un pasito por debajo del cine en cuanto a la consideración como arte. Pero como decía al principio, es muy discutible. Hay mucha miga.
    Segundo tocho, más largo que el primero…

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 29 de mayo de 2012 a las 21:45
    #66

    Voy a contestarte por párrafos:

    1.- No quería decir que hubiese que ser conocedor, quería decir que me parecía un analisis superficial (el de esos maestros). Para etiquetar algo como arte si hace falta ser conocedor, Marce. O eso, o creer a pies juntillas lo que te cuentan. 

    2.- Como ya digo en el artículo, no se trata de defender ningún superestatus sino de reivindicar un estatus merecido.

    3.- No he dicho que un periodo de ruptura implique la negación de lo anterior como arte, he dicho que son las grandes obras las que aguantan el paso del tiempo una vez producida esa ruptura. El resto cae en el olvido, aunque siga siendo arte.

    4.- Aquí te equivocas por completo, pues con los videojuegos ocurre exactamente lo mismo que con el cine. Wii ha convivido con PS3 y Xbox 360 y siendo muy inferior técnicamente ha visto juegos que pueden ser calificados como obras maestras. Pero es que hay obras maestras que tienen muchos más años y nunca perderán esa condición, por mucho que avance la técnica. Como con el cine. 

    5.- Tu hermano es más cinéfilo que jugón. Para tu hermano, de hecho, prima el aspecto técnico por encima de cualquier otro, hasta el punto de que ni se planteó comprarse una Wii. Es lo que a lo que en mi respuesta anterior me refería con "aficionadillo". Y vale el mismo ejemplo que te dí entonces: un aficionadillo al cine (de los de los Vengadores y poco más) no ve películas de hace 60 años, como tu hermano no juega a juegos que no sean top gen.Pero es que tambien está el factor tiempo. Es más facil revisitar una película por su duración. Jugar a videojuegos requiere más dedicación (luego hablaremos de libros). Si quieres probar todo lo que sale que es interesante no puedes tampoco estar constantemente revisitando. No hay horas. Tu hermano no ha sido un buen ejemplo. Un buen ejemplo soy yo.

    6.- El Ocarina salió para Nintendo 64 por primera vez. Está considerado por muchos como el mejor juego de la historia. Y si, lo jugué tambien en Game Cube, varios años despues, en una edición identica a la original. Y lo vuelvo a jugar ahora por experimentar el lavado de cara y las 3D. Y probablemente no sea la última vez que lo haga. No lo juego con más regularidad porque dura unas 35 horas y quiero jugar a otros juegos, oir música, leer, ver pelis… ¿O tu lees muchos libros que ya te has leído? No, hay demasiado que leer. Lo has hecho alguna vez, pero no más que yo con los juegos (o con los propios libros) Ese ejemplo me gusta más. Es más facil volver a ver una peli que volver a leer un libro o jugar un videojuego. Y por mucho que no se lea, o se juegue, o se vea, o se escuche, la obra sigue ahí.  En el caso de los videojuegos, en plataformas como Wii Ware. No son gratis, Marce, Wii Ware y similares no seguirían funcionando si no vendieran. No venden como los juegos nuevos ni aun siendo obras mucho mejores, pero tampoco Casablanca vende como Avatar o La Vida Es Sueño como Los Juegos del Hambre.

    7.- El factor demográfico no creo que tenga nada que ver con el tema de la consideración de los videojuegos como arte. No se muy bien a que viene. Es solo una peculiaridad de los videojuegos que no se da en otras expresiones artisticas. El argumento es falaz. El cine tuvo un comienzo menos polémico porque, en un inicio, no era más que teatro evolucionado, y el teatro ya estaba más que consolidado y aceptado. Ir al cine era sinónimo de sofisticación. El principal problema de los inicios de los videojuegos lo puedes deducir de su propia etimología. Eran "juegos" para niños, extremadamente sencillos (ej. pong). Una mera distracción. Muchos se han quedado con este hecho y no han pasado de ahí. Espero que tu no.

    8.- A mi me da la impresión de que en las escuelas de arte lo que es bastante unánime, por lo que dices, es confundir videojuego con videoconsola. Son estas las que cumplen una utilidad y las desplazadas cuando llega una tecnología superior. Y son estas las susceptibles de ser comparadas con los 600 o los mac. Los juegos permanecen, como las pelis o los libros. Y si hay alguna consola que por su gran diseño exterior pueda llegar a ser considerada una obra de arte como un ferrari o una lampara, eso es otro tema que nada tiene que ver con los videojuegos.

    9.- Como ves, no hay tanta miga. Lo que hay es desconocimiento y análisis superficial. No por tu parte, por parte de aquellos a los que parafraseas.

    Dices que, por ejemplo, no hace falta saber de opera para considerarla arte. Pero es que tú no has tomado ninguna decisión al respecto. Que la opera es arte se decidió hace mucho tiempo y nosotros lo sabemos (porque nos gusta y lo hemos experimentado como tal) o nos lo creemos (porque no hemos ido en la vida pero nos fiamos de que así es). Como decía al principio, los que tienen la responsabilidad de colgar la etiqueta de arte a algo si deberían dedicarle tiempo. Si no, es que son unos ineptos. Y esto vale tanto para los que dicen que no en base a lo que has expuesto en su nombre, como los que dicen que si a la ligera (ej.: esa profesora de 50 años que no juega y cataloga de oidas). ¿Como no va a hacer falta analizar algo en profundidad antes de decidir de que se trata, hombre? Una vez consolidado ya no es necesario (ejemplo de la opera), pero en el momento inicial es indispensable.

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    Ricardo Lázaro - El 29 de mayo de 2012 a las 22:17
    #67

    Marce lo que dices en el primer párrafo no tiene demasiado sentido. No creo que ningún historiador use unos argumentos tan débiles a no ser que sea tonto. Hay muchos historiadores del arte tontos, conozco muchos, porque me pasé 4 años en la carrera. Ahora bien no pongamos de ejemplo argumentos que son a todas luces absurdos. 

    Marce usted no ha visto demasiado cine clásico, ¿no? Un ejemplo muy claro que veo es el de El nacimiento de una nación y Metropolis, dos clasicazos pero que viendolos hoy digamos que son, como poco, muy naifs. 

    No sé de dónde sacas que el cine estaba aceptado socialmente 30 años de su nacimiento. Lo desconozco pero me extraña. Los ejemplos usados son posteriores a la fecha comentada. 

    BrainCrysis no sé si hay artistas pero hay, al menos, un historiador del arte.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 29 de mayo de 2012 a las 22:26
    #68

    Joder, es que lo de la profe de 50 tacos me recuerda a lo de la Mazagatos de "lo sigo desde hace tiempo, aunque no me he leido ningún libro suyo"… XD

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 29 de mayo de 2012 a las 22:29
    #69

    Hay otro historiador, al menos en ciernes: Marce.

    Pero más importante, hay al menos dos artistas: el propio Marce es arquitecto; y Joni al que igual alguno de ustedes conoce como Amatria. Es un cantautor indielectronico que está teniendo mucho exito ahora mismo.

    Por cierto Ricardo, Marce es un gran cinéfilo. Se traga auténticos tochos infumables sin importarle el genero o la época. XD 

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    Jesús - El 29 de mayo de 2012 a las 23:04
    #70

    Yo creo que falláis estrepitosamente intentando catalogar los Videojuegos como Arte atendiendo únicamente a la plasticidad del medio o a la tecnología usada para plasmarla. Por no hablar de los argumentos de calidad como "mi hermano no juega a juegos antiguos porque son feos" u "Ocarina of Time es arte porque me gusta mucho y lo he jugado en N64, GC y 3DS". Por suerte los límites artísticos no los establece gente que usa experiencias propias como dogmas xD
    Si tanto os gusta la terminología y la definición de qué es el Arte, usad la teoría del videojuego para razonar que lo es, y no argumentos tan subjetivos como "yo hago esto" o "yo conozco a una que dice lo otro". Empapaos de teoría, de mecánicas y de 'game studies' para saber qué caracteriza y define al Videojuego como medio cultural de formas que otros medios no pueden. Pero no os pongáis a soltar argumentos y divagaciones de chichinabo porque dan risa.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 29 de mayo de 2012 a las 23:26
    #71

    Jesús, por favor, ¿podrías indicar donde catalogamos videojuegos como arte atendiendo a la plasticidad o la tecnologia? Es que no es la primera vez que lo dices ¿Lees algo antes de comentar? Y esos argumentos de "calidad" que mencionas… ¿De verdad eso es lo que has entendido? ¿Donde pone que OoT sea arte porque me guste? Dinoslo, anda. O estas de coña o no lees o no sabes/puedes interpretar lo que lees. Me parece que se han empleado argumentos para nada subjetivos y que todo estaba bastante bien razonado.

    Y de momento, en cuanto a lo de dar risa vas ganando con mucho. Basas tus argumentos en cosas que crees que decimos (pero ya te digo yo que nada de eso se ha dicho, puedes comprobarlo) o que sabes que no decimos pero te da igual. 

    Defiende tu postura con dignidad y sin faltar al respeto (y es faltar al respeto resucir nuestros argumentos al absurdo mas básico) y nos lo pasaremos todos mejor.

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    Jose Gallego - El 30 de mayo de 2012 a las 0:55
    #72

    La verdad es que no sé como justificar que los videojuegos son arte ante Jesús cuando la definición del diccionario no le parece argumento suficiente. A otra cosa.

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    BrainCrysis - El 30 de mayo de 2012 a las 1:03
    #73

    Veo que aquí no hay ningún artista, porque mis comentarios han sido algo ignorados (salvo por ximo) y bueno, parece que lo que importa es lo tocho… En fin tendré que entrar al trapo… Y lo primero es que no quiero parecer prepotente ni nada. voy a hablar desde mi experiencia y el respeto que pueda :P nah, en serio. Veo que aquí pasa que todos os habéis estado basando en teoría. Ya sea porque la habéis estudiado (porque digo yo que los "historiadores" sereis de la rama del arte ¿no?, qué menos) o porque más o menos tenéis una idea del arte, pero creo que desde fuera. A ver, esto es muy fuerte y puede que alguien se cabree pero realmente, y de forma completamente definitiva EL ARTE SÓLO SE PUEDE COMPRENDER DE FORMA ABSOLUTA, esto es, EN SU MÄXIMA POTENCIA desde la perspectiva del ARTISTA. Que no quiere decir que un artista lo llegue a entender más que un teórico o viceversa. Pero tranquilos chicos que esto lleva pasando desde la edad media donde por ejemplo los teóricos musicales eran la rehostia puta compae comparados con los intérpretes, que según el mísmisimo D' Arezzo "angelicos, si es que son como bestias que no comprenden lo que hacen". Yo estoy estudiando para ser artista (intérprete) y me estoy llevando ostias como panes, porque nos educan para valorar el arte como un producto netamente físico y banal, no como algo ESTRICTAMENTE ESTÉTICO, lo que en realidad es. El arte es la expresión de ideas y de ellas el ser humano interpreta cosas. Puede que haya un abismo entre la idea y la interpretación pero eso es lo maravilloso. Y eso es lo que convierte al videojuego en arte. Al igual que la pintura, la escultura, la música, lapoesía, la danza, el cine y la fotografía, la estética es la razón, el porqué. ¿Acaso no es el arte si no una imitación de la realidad? ponle un prisma absurdo y estará el dadaísmo, ponle un prisma de complejas ecuaciones y te saldrá el expresionismo abstracto… ¿Y me atrevo a comparar a Bach, por citar otro loco de las matemáticas, con Pollock?
    Claro, de cabeza. Ambos creían en el poder de las matemáticas como algo unificador entre la idea y su expresión en este mundo a través de sus manos. ¿Y su genialidad? Con todos mis respetos, Bach no era más listo ni más genio que nosotros. ¿Y cómo consiguió tanto? Porque se pasó muchos años trasponiendo música de Vivaldi y bebiendo de la armonía que se acababa de consolidar. Si hay obras más interesantes desde el punto de vista estético de Haëndel o de Corelli, por favor… Lo que quiero decir es que lo que hace a alguien realmente valorar el arte es vivirlo, transformarlo, mutarlo y crearlo. ¿Si no cómo vas a valorar unas ideas que no entiendes? O mejor ¿si no conoces la naturaleza de esas ideas? La estética es la respuesta a las preguntas ¿porqué?, ¿cual es la razón de esto? Cómo las respondas te dará una forma de pensar y cómo pienses determinará tu arte, si no lo entiendes (desde su raíz más profunda) no lo puedes valorar porque te quedarás en lo superficial.
    Ahora, volviendo al tema ¿es el videojuego un arte? La verdadera pregunta es ¿ese videojuego responde a una estética, esto es, a una forma de pensar y se desarrolla en torno a ella? Si la respuesta es SÍ, es que ESE videojuego es una obra de arte. Al igual te puedes preguntar sobre las obras de Duchamp, Ligetti o Dalí. Lo que hace arte algo es la propia inteligencia del artista y no la interpretación de la obra. Eso lo puede hacer cualquiera que tenga ojos, oídos, piel, gusto/olfato (¿o me vas a decir que la cocina no es un arte?) y un mínimo empatía.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 30 de mayo de 2012 a las 1:25
    #74

    BrainCrysis, gracias por tu magnifica aportación. Me ha encantado conocer el punto de vista de un artísta. Se nota que lo eres por la vehemencia y la pasión. Y creo que lo que apuntas tiene todo el sentido del mundo. 
    Antes te he contestado de manera más seria: Joni (Amatria) es artista de cierto renombre (al menos en Valencia, pero ya se le empieza a escuchar a nivel nacional). A ver si se anima y nos da su opinión acerca de tu comentario, que por cierto es lo mejor de hilo, no solo por la perspectiva, sino por la forma de plasmarlo y porque se nota lo interiorizado que lo tienes.
     

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    Jose Gallego - El 30 de mayo de 2012 a las 1:26
    #75

    Me gusta el matiz que ha puesto BrainCrysis, algo evidente pero que hemos pasado por alto: ¿Los videojuegos son arte? Pues mire usted, habrá unos que sí y otros que no… Lo que me parece incuestionable es la capacidad de expresión artística que ofrece el formato.

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    BrainCrysis - El 30 de mayo de 2012 a las 1:33
    #76

    Siento no haberte hecho mucho caso pero es que estoy de exámenes y llevaba todo el día leyendo tochos infumables sobre historia de la música jaja Prácticamente soy una regadera xDD La verdad es que sería interesante conocer la versión de este hombre, que no conozco por cierto, me pondré a buscar algo.

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 30 de mayo de 2012 a las 1:33
    #77

    Me gusta sobre todo lo de que lo que hace a alguien realmente valorar el arte es vivirlo, transformarlo, mutarlo y (yo aquí añadiría un "O") crearlo. Me parece que encaja de alguna manera con lo que ocurre con los videojuegos que pueden ser catalogados como tal. No creo que haga falta ser  artista, pero es verdad que no todo videojuego pretende ser arte y que el que lo pretende te posibilita siempre una implicación muy directa.

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    BrainCrysis - El 30 de mayo de 2012 a las 1:49
    #78

    Ya, si no digo que no se pueda disfrutar del arte ni catalogarlo si no eres un artista, sólo que si no lo eres jamás podrás comprenderlo desde dentro y conocer sus entrañas, que es lo más maravilloso que hay xDD. Es parecido a Matrix cuando Neo ve números y letras donde Cifra las interioriza y comprende para crear la realidad. Esa sería su máxima potencia. El catalogarlo como arte lo puede hacer cualquiera que entienda la naturaleza del mismo, su función estética. Y bueno, quien me discuta que Warren Spector  no creó una obra de arte con System Shock y posteriormente con DEus Ex, merece la muerte por derretimiento de sesos escuchando un remix de Baby con Lux aeterna xDDDDDD

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 30 de mayo de 2012 a las 1:53
    #79

     Verdades como puños, zi zeñó! Y un poco de crueldad para aderezarlas.XDDDD

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    Juan Linde - El 30 de mayo de 2012 a las 9:44
    #80

    Pues si estamos sumergidos en el interminable debate sobre la calificación de arte no quiero pensar lo que supone que alguno de nosotros venga y se autodenomine artista. Mucha autoinmolación. Doscientos tios rebajándote en status y, consecuentemente, tu autoestima en 3, 2, 1.

  • Marce Cardona Senti - El 30 de mayo de 2012 a las 10:48
    #81

    Lo de la catedrática de arte que he comentado, realmente no sé cual es su nivel de conocimientos de videojuegos. Su opinión la sé porque sí que la he oido hablar del tema pero lo de que nunca ha jugado era una suposición mia bastada en su pinta y perfil de señora que no es ni mucho menos la de Sofía Mazagatos xd

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    Ximo Gómez de Membrillera - El 30 de mayo de 2012 a las 10:54
    #83

    Jajaja, la verdad es que lo he visto muy motivado y se lo ha tomado con humor.  Me gusta como se ha abierto el debate, pero le he estado dando vueltas a algo que comentaba Marce. Daba a entender que la actualización de un juego suponía su transformación en una obra distinta de la original y ponía como ejemplo pelis y libros. Yo creo que el ejemplo que procede en este caso, sin embargo, es el teatro (o la opera). El hecho de que una obra se represente por distintos actores y con distinta puesta en escena, aprovechando/aplicando en este caso las innovaciones tecnológicas del momento, no implica su mutación en algo distinto. Sigue siendo Hamlet o un Tranvía Llamado Deseo. Se puede alegar que del argumento,  del libreto o de la música no se toca ni una coma, pero no existe Teatro u Opera sin representación. Y volviendo al ejemplo de Ocarina of Time, tampoco en su última revisión se ha tocado el equivalente al nucleo esencial en teatro u opera. Sigue siendo la misma obra. Y lo seguirá siendo en futuras revisiones, igual que El Rey Liar o La Venganza de Don Mendo por mucho que estás se actualicen en cuestiones no esenciales (no es que los actores o la puesta en escena no sean esenciales, ojo, al igual que ocurre con los gráficos de un juego, pero no es ninguno de estos elementos lo que determina la perduración de la obra: ¡estaríamos aviados si las obras de teatro solo pudiesen durar tanto como los actores que las representan!).

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